La plaza del Rey

Publicado: 09/05/2021
Autor

José Chamorro López

José Chamorro López es un médico especialista en Medicina Interna radicado en San Fernando

Desde la Bahía

El blog Desde la Bahía trata todo tipo de temas de actualidad desde una óptica humanista

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No puede ocurrir jamás que de nuevo una mitad de la nación quisiera bañarse en la sangre de la otra mitad.
Vivo en la actualidad en un país que intenta ser ejemplo de democracia, sin conseguirlo plenamente. Quizás sea por falta de tradición. Tal vez lo que más influya sea su carácter, aunque creo que la máxima dificultad está en la imposibilidad de conseguir un tratamiento para la correcta cicatrización de sus heridas. Estas lesiones, ya nos lo decían de pequeño, no se deben tocar con las manos sucias y aquí ha habido demasiados dedos manchados queriendo imponer sus huellas sobre almas lesionadas que precisaban y precisan la imparcial asepsia.

Seguimos sin consentir que nadie oponga a nuestra forma de pensar y actuar otra que sea distinta y mucho menos si hay en ellas visos de superioridad. Entonces el fanático impone el insulto o la violencia y el pacífico el silencio, para corromper las transparentes aguas de la verdad.

El 31 de Octubre de 1978 es una fecha trascendental en nuestra historia reciente, la de la aprobación en las Cortes de la Constitución Española. Tras ella siguieron las elecciones libres, para elegir Gobierno. Era totalmente comprensible que se esgrimiera en estos primeros comicios argumentos demoledores hacia los que habían ostentado el poder durante cuarenta años, tras conseguir imponerse en la contienda civil. Incluso que se repitieran durante algunas décadas, pero ya no queda prácticamente nadie de los que alcanzaron la mayoría de edad en 1936 y empiezan a ser muy escasos los que cumplieron dieciocho años al inicio de la década de los sesenta, del pasado siglo.

No quiero decir con esto que la historia se deba de olvidar, pero es hora de dejar de utilizarla como arma arrojadiza y que las nuevas generaciones conozcan de verdad, cuáles fueron las causas y quiénes fueron los responsables de los errores que nos llevó desde 1931 a pensar de modo continuado en “golpes de Estado"” que tuvieron su culmen en 1934 y alcanzaron descarnada realidad en 1936.  

No hay nada más absolutamente deseable y totalmente necesario que el entendimiento mediante el diálogo, la palabra, pero David vio - ante la fuerza y el temor que inspiraba Goliat - que honda y piedra eran la única posibilidad de poder vencer a aquel gigante. Es importante tener la fuerza de un gigante - mayoría absoluta en los gobiernos - pero no utilizarla como este gigante, para que las piedras no alcancen movimiento. La Comunidad de Madrid la ha conseguido días atrás - tras una campaña electoral donde nuevamente se ha puesto de manifiesto el odio y el resentimiento propio de las dos Españas -  y tiene en su mano poder dar un bienestar y progreso a sus ciudadanos, hasta hoy no alcanzado.

No puede ocurrir jamás que de nuevo una mitad de la nación quisiera bañarse en la sangre de la otra mitad. Pero sigue habiendo miedo, que se pone de manifiesto ante el ruido que ocasionan decretos y leyes, que afectan de modo desigual a los ciudadanos. Y sigue habiendo enemigos en vez de opositores. Nadie se atreve ni siquiera a insinuar que a partir de la década de los sesenta bienestar y progreso comenzaban a aliarse con nuestras vidas y que sabíamos que estábamos en esta senda porque se había superado la escasez y penuria previas. Progresar es superar lo previo, sin utilizar revestimientos demagógicos. Quien hable así, el articulado de la Memoria Democrática o Histórica puede alcanzarle de pleno, al igual que al que se oponga a que los símbolos que recuerdan aquella “lucha fraticida”, sean destruidos.  Pero están sesgados a un solo bando y mientras haya distinción entre ángeles y demonios es señal de que nos gusta el infierno.

El proyecto de remodelación de la Plaza del Rey está en el ánimo de nuestro Municipio. Hay un temblor y un temor en el monumento central de la explanada, cuya cuenta atrás de la demolición se ha iniciado e incluso los pájaros verdaderos okupas del arbolado, creyeron en algún momento poder perder lo que es su “balcón del cante”. De nuevo la historia se desvirtúa, si no se le encuentra un lugar digno, que podría ser en el seno de la población militar, a este isleño que comenzó en el ejército de "corneta" y alcanzó el grado de Capitán General, con dos laureadas conseguidas defendiendo a España en la Guerra de Marruecos y que en nuestro enfrentamiento civil, por su propia profesión, estaba obligado a combatir en uno u otro lado ideológico. Luces y sombras en el ser humano. Pero la rosa flor de belleza extrema, nunca ocultó que en su tallo había espinas capaces de producir dolor y sangre, lo que no quita calidad a la sublime coloración de sus pétalos. 

 

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