¿Un 2021 para olvidar? Tres historias para recuperar la ilusión

Publicado: 02/01/2022
Recopilamos los testimonios de Tatiana Chagoyen, trasplantada de sus dos pulmones, Paula González, que por fin pudo casarse, y Francisco J, que logró su plaza
El año 2021 pasará a la historia por ser el segundo de la pandemia, el que consiguió inmunizar a más del 70% de la población con la pauta completa de la vacuna y el que acabó con las restricciones por el estado de alarma, al menos en nuestra comunidad. Esta es la parte positiva. La negativa es que el virus sigue entre nosotros, multiplicando los contagios con la variante ómicron y con una sexta ola que ha llegado a confinar a medio país. Con el retorno de las mascarillas al aire libre, el pasaporte Covid para acceder a los bares y la ansiada normalidad de nuevo lejos, resulta bastante complicado que alguien diga que 2021 ha sido su año. Precisamente por eso, aquí recopilamos tres historias en las que será recordado por cosas buenas, independientemente de las connotaciones negativas de la crisis sanitaria. Uno de los más optimistas y que contagia más vida es el de Tatiana Chagoyen, la médico jerezana protagonista de una de las mejores noticias que hemos contado este 2021: por fin ha sido trasplantada de sus dos pulmones después de tres años de espera. Por eso, su testimonio es de los que ahora mismo más esperanza aporta a una ciudadanía muy quemada. También hemos hablado con Paula González, que ha conseguido casarse tras tener que suspender su boda, que estaba prevista para una semana después de la declaración del estado de alarma, el 21 de marzo, a la que le siguieron varias fechas más que tuvo que anular, y con Francisco J., que ha logrado su plaza de funcionario tras cinco años de esfuerzo, trabajo y horas de sueño.

 

TATIANA CHAGOYPEN (TRASPLANTADA DE SUS DOS PULMONES EN 2021):  "HE ESTADO TRES AÑOS CONFINADA. RESPIRAR POR MÍ SOLA ES MI LOGRO DE 2021"

Desde finales de septiembre es difícil encontrar a alguien que transmita más vitalidad y felicidad que Tatiana Chagoyen, la médico jerezana de 34 con Fibrosis Quística que hace tres meses fue trasplantada con éxito de los dos pulmones. Con una capacidad respiratoria muy mermada, que no llegaba al 20%, y conectada a sus gafas nasales para que le proporcionaran oxígeno las 24 horas, llevaba tres años pidiendo a los Reyes Magos que llegaran sus pulmones nuevos. Ahora ya puede poner el móvil en silencio por las noches, y no tiene que pasarse el día pendiente de la llamada que le cambiaría la vida. Por fin lo ha conseguido. Y ha sido en la recta final de 2021, esquivando el Covid y con la sexta ola haciendo de las suyas en todo el mundo.

Por ello, ante la “crispación de la gente” siempre trata de darles un mensaje positivo: “les digo que hay problemas peores en la vida, que mientras tengan salud disfruten de las pequeñas cosas. Sin salud no tienes nada. Yo he estado tres años confinada. Se lo intento explicar a las personas que se desaniman cuando dan positivo y se tienen que confinar. Es verdad que no estamos viviendo al 100% como en la era precovid, que tenemos limitaciones, pero yo me siento libre. Poder respirar sola para mí es todo; disfrutar de un paseo, no dar parones porque me asfixie; mis primeros paseos por la arena mojada de la playa, porque con la máquina de oxígeno no podía bajar del paseo marítimo. Para mí respirar por mí misma ha sido mi logro de 2021”.

Asegura que desde que salió del quirófano y despertó tras una semana sedada en la UCI, “lloraba de alegría a diario”, tras comprobar todo lo que evolucionaba en 24 horas. Su recuperación fue tan buena, que recibió el alta en el Hospital de Córdoba a los 18 días, frente a los dos meses previstos. Habrá que esperar a que se cumpla un año, que es el tiempo estipulado para considerar que no hay rechazo y sus pulmones se han estabilizado en su cavidad torácica, pero todo marcha de diez. Por eso no puede estar más agradecida a 2021 y a la vida. “La verdad es que ha sido mi año. Dentro de la complicación a nivel de la población, mi salud y mi vida han dado un salto brutal. 2021 ha marcado mi vida y mi futuro. Hasta entonces  lo tenía bastante incierto. Estoy superagradecida a la familia del donante y a mis pulmones por lo que han aguantado”. 

 

PAULA GONZÁLEZ (PUDO CASARSE EN OCTUBRE TRAS APLAZAR SU BODA A LA SEMANA SIGUIENTE DE LA DECLARACIÓN DEL ESTADO DE ALARMA EN 2020). "CON TODO LO MALO QUE HA SIDO 2021, NUESTRA BODA HA HECHO QUE SEA BONITO"

Paula González se casaba con su pareja y padre de sus dos hijos el 21 de marzo de 2020, justo una semana después de que se declarara el estado de alarma por el estallido de la pandemia. Pese a que en las semanas anteriores la situación empezaba a complicarse, nunca podían haberse imaginado lo que el futuro nos tenía a todos preparado. “No anulamos nada, mantuvimos la boda hasta una semana antes. Nuestros amigos bromeaban y nos decían que íbamos a tener que ir con mascarillas, era algo impensable.  De hecho, el día 13 marzo me lo había cogido de vacaciones para ya dedicar toda la semana a los preparativos”, explica.

 

Fue esa jornada cuando sus planes cambiaron radicalmente. “Ese día lo anulé todo”, cuenta a este periódico. Una decisión que llegó en la víspera de un confinamiento que duraría hasta mayo y supuso “un palazo” en casa. “Yo me casaba con 40 años, con dos niños pequeños. Tenía mucha ilusión”, reconoce. A todo ello, había que sumar las dificultades de resolver cuestiones burocráticas y de carácter económico. Afortunadamente, habían contratado una Wedding Planners, Oheme Bodas, que les asesoró y les brindó el apoyo que necesitaban. “Ellos nos salvaron”, afirma.

Luego vendrían nuevas fechas para sellar su enlace y nuevas olas. “En septiembre de 2020 la tuvimos que volver a suspender, pusimos una tercera y también coincidió con otra ola”. Esta situación hizo que “nos desilusionásemos y paramos”, por lo que decidieron dar el paso cuando todo estuviera bien. Y por fin llegó esa tregua con la pandemia. Fue el pasado verano, ya con las vacunas puestas y la situación más calmada. “La incidencia entonces estaba bajísima y pusimos fecha. Lo anunciamos con muy poca antelación. La gente se lo tomó muy bien porque mandamos un vídeo tirándonos a la piscina, y así lo anunciábamos, que nos íbamos a lanzar a la piscina con otra fecha: el 9 de octubre. La espera “mereció la pena”. “Ha sido el momento ideal. Fue superbonito. Era nuestra boda, era importante celebrar que nos casábamos pero también era una mezcla de emociones, porque la gente llevaba mucho tiempo sin verse y se reencontró en nuestra boda. Lo bonito de este año, para nosotros es esto, que con todo lo malo de 2021, haya sido un año especial por nuestra boda”.

 

FRANCISCO J. A. (FUNCIONARIO): "EL 2021 LO HE SALVADO POR CONSEGUIR MI PLAZA DESPUÉS DE CINCO AÑOS"

Después de más de cinco años opositando y quitándose horas de sueño para compatibilizarlo con los contratos de trabajo que le iban saliendo, Francisco J.A, por fin puede decir que es funcionario del Estado. La plaza ha sido sudada y peleada después de quedarse a las puertas en la última convocatoria antes de la pandemia y ver que también se suspendía otra por la crisis sanitaria. Paradójicamente, ha sido el tiempo que ha pasado en casa confinado el que se ha convertido en su mejor aval, junto con su esfuerzo y sus horas de estudio y dedicación para que 2021 pase a la historia como el año en el que por fin se sacó la plaza. ¿Ha sido el año de su vida? Francisco es tajante. “No. En general no ha sido un año bueno, al contrario, ha sido un año malo porque ha habido problemas serios de salud en la familia de mi pareja, pero sí es verdad que, a diferencia de otras personas a las que les cuesta encontrar algo bueno por cómo está la situación con el Covid, yo puedo decir que 2021 lo he salvado por lograr mi plaza y siempre lo recordaré por eso”. Este flamante funcionario, que ahora está pendiente de que le den destino, comprende que en líneas generales sea complicado encontrar a alguien para quien el año pasado se convirtiera en inolvidable por cosas buenas. “La gente lo ha pasado mal por todo lo que implica el Covid o por otras muchas cosas, y 2020 fue malo, pero este último todavía se hace más pesado porque en verano pensábamos que ya la cosa estaba tranquila con la vacuna. Al final no hemos podido terminarlo como creíamos”. Su consejo es claro: “quedarse con lo poco o lo menos malo que te haya pasado. Todo siempre puede empeorar. Yo me quedo con mi plaza y con que haya podido despedirlo junto a mi familia y sin Covid”.

 

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