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Martes 16/07/2024  
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Jerez

Desigualdad en Jerez: “Importantes bolsas de pobreza y pocos barrios privilegiados”

El V Informe del Observatorio de Desigualdad en Andalucía apunta a La Vid, La Asunción y La Granja como las zonas con las rentas más bajas de la ciudad

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  • Vecinos de La Asunción en una reunión por la rehabilitación. -
  • En el otro extremo están toda la zona de la avenida Alcalde Álvaro Domecq y su extensión hacia el noreste, con las rentas más altas
  • El documento ahonda también en el despoblamiento del centro histórico y su deterioro

“La ciudad de mayor tamaño de una de las provincias más deprimidas y con mayor nivel de desempleo de España y que supera en tamaño a la capital de su provincia”.  Así aparece descrita Jerez en el V Informe del Observatorio de Desigualdad en Andalucía, que hace un diagnóstico de las ocho capitales de la provincia, a las que se añaden las ciudades de Jerez, Algeciras, Marbella y Dos Hermanas.  

La radiografía ahonda tanto en las rentas por zonas y por poblaciones, el nivel de estudios postobligatorios, la tasa de desempleo y el índice de envejecimiento y destaca el crecimiento que ha experimentado Jerez demográficamente “absorbiendo población de otros núcleos de la Bahía y de la provincia de Cádiz”.

Eso sí, a nivel interno, es una ciudad “con importantes bolsas de pobreza y con pocos barrios privilegiados”. A pesar de tener un gran acervo patrimonial, cuenta con un centro histórico que (al igual que el de Cádiz) mantiene su carácter popular y, al contrario que cualquier otro municipio andaluz de tamaño mayor o similar, sigue contando con sectores muy deteriorados y deprimidos. También se caracteriza por contar con una gran cantidad de pedanías, núcleos diseminados y vivienda dispersa en su término municipal, a menudo fruto de la ocupación irregular del suelo”, señala el informe.

El ensanche decimonónico de la ciudad tiene principalmente un carácter productivo, cimentado sobre las bodegas, que en su auge crean un cinturón alrededor de la ciudad histórica y en especial hacia el este y oeste. El ensanche residencial nace con dificultad en dirección este, partiendo de la puerta de Sevilla, con un primer paseo de tipo boulevard que es la Alameda de Cristina, y entre esta y la estación de ferrocarril.

A partir de este hito se desarrolla un ensanche burgués en forma de corredor de altos ingresos, que se estructura a partir de la avenida alcalde Álvaro Domecq y hasta alcanzar el trazado original de la carretera nacional hacia Sevilla y Madrid. Todo este sector se va completando a lo largo de la segunda mitad del siglo XX alternando barrios de chalés tipo ciudad jardín con edificios en manzana para clases medias y altas, separados de los polígonos industriales por la mencionada carretera.

En el lado contrario, la ciudad obrera parte hacia el norte y hacia el sur, limitada por las vías del ferrocarril, desde los propios arrabales de Santiago y San Miguel, alternando barrios de autoconstrucción con otros de bloques de piso en manzana de diversa datación. Los primeros barrios obreros de la ciudad responden a criterios de oportunidad y proximidad al núcleo central, sin una planificación detrás. Sin embargo, el planeamiento desarrollista de los años cincuenta y sesenta racionaliza y consolida los patrones de segregación socioespacial que ya asomaban en la ciudad.

La expansión de la ciudad durante el siglo XX se traduce en el abandono de las áreas centrales. El centro histórico se vacía y se transforma en centro comercial de la ciudad, mientras los arrabales de San Miguel y Santiago se tugurizan y también se despueblan. Desde el planeamiento de 1984 hay mayor atención y vigilancia contra la destrucción del patrimonio que, a todas luces, sigue siendo insuficiente.  

De hecho, la ciudad, a pesar de ser un destino turístico, sigue manteniendo grandes bolsas de edificación deteriorada y un centro histórico que ha continuado envejeciendo y perdiendo población a pesar de las inversiones públicas en rehabilitación y recualificación.

La distribución de la renta en Jerez se encuentra fundamentalmente determinada por la existencia de un único cono de altos ingresos que parte de la propia puerta de Sevilla y que cubre todo el ensanche que se prolonga a lo largo de la avenida Alcalde Álvaro Domecq y su extensión hacia el noreste

Fuera de este amplio sector, continúa el estudio, solo encontramos algunos barrios de chalés de rentas medias y medias-altas que asumen la forma de islas al oeste y al sureste. En el lado contrario, las rentas más bajas parten del propio centro histórico, sus arrabales San Miguel y Santiago y los desarrollos obreros hacia el norte y el sur entre los años 50 y 80s.

Según detalla el informe, hacia el este, pasando las vías del ferrocarril, se da una mayor variación de rentas. Aquí, la mayoría de los barrios se encontrarían en una situación intermedia, aunque encontramos dos sectores en el tramo más bajo de renta, formados por las antiguas barriadas obreras de La Vid y la Asunción, y la “más periférica y funcionalista” de La Granja.

Actualmente, en el conjunto de Andalucía, como corresponde a una ciudad de su tamaño, Jerez tiene una renta relativamente alta, entre 25.000 y 30.000 euros por hogar al año. No obstante, se encuentra en un tramo de renta inferior al del resto de grandes ciudades: Sevilla, Málaga, Jaén, Granada, Córdoba o Cádiz, con un dato medio por encima de los 30.000 euros anuales.

Esto coincide con tasas de desempleo relativamente altas, a semejanza de la mayor parte de la provincia de Cádiz (25-30%), y una población relativamente poco envejecida (el 15% es mayor de 65 años) mucho menos que Cádiz y otras grandes ciudades como Sevilla o Córdoba.

Las tasas de mortalidad siguen fielmente el patrón descrito de la distribución de rentas. Sin embargo, los niveles de formación y de desempleo  configuran un sector deprimido de la ciudad, que incluye desde el propio centro, las periferias obreras al norte y al sur y la expansión al este de las vías del ferrocarril como un único continúo de barrios con valores relativamente altos (desempleo) o bajos (formación). Una realidad que contrasta con el mencionado cono de altos ingresos hacia el noreste.

 

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